Catarsis de Commelinas nace desde una fuerte necesidad expresiva: cada trazo y palabra retratan fragmentos de identidad.
Usando escritura e ilustración, nuestro proceso catártico crea un espacio seguro donde la sensibilidad se sienta como en casa; donde ser y sentir sin temor.
La commelina, pequeña y silvestre flor azul que vive un solo día, nos recuerda la belleza de lo efímero y nos invita a significar cada instante. Así es nuestro arte: fresco, significativo y con el poder de volver un instante eterno.
